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Medicina alternativa:

Curando con las emociones

Por www.forociudadano.cl
14/05/2007

 

La medicina alternativa o tradicional, desarrolla la curación integral del paciente trabajando con las emociones.

¿Qué hacer cuando se está enfermo? Es probable, que la primera respuesta que venga a la mente sea la siguiente: visitar un médico. Pero no cualquiera, sino el que viste de blanco y diagnostica en el hospital, consultorio o clínica. Lo cierto es que hoy, no es la única opción si de técnicas sanadoras se trata.

Procedimientos curativos que trabajan con las emociones de las personas y no con la sintomatología de base, están en un explosivo aumento. Es más, está comprobado que las tres cuartas partes de la humanidad hace uso de estas medicinas. No es casual, puesto que la terapia tradicional que se ha desarrollado en nuestra sociedad logra la curación integral del ser humano.

Mecanismos de curación oriental, a raíz de esencias florales o ritos ancestrales, se están utilizando con éxito. Legado cultural de cientos o miles de años de antigüedad, la medicina alternativa pisa tierra firme en nuestro país, tanto, que hace algunos años el Ministerio de Salud evalúa incorporarla como un método complementario a la práctica médica oficial.

Los efectos de las terapias alternativas están comprobados, y los más de los casos, prolongan la vida de los pacientes que se someten a ellas. Sin embargo, aún no se ha logrado erradicar completamente las críticas que emanan desde ciertos sectores, los cuales las consideran acientíficas y, por consecuencia, poco efectivas.

Los sanadores tradicionales le hacen frente y argumentan que la curación de una persona se puede lograr desde distintas aristas: desde la biomedicina, también conocida como occidental, oficial, alópata o académica y que se centra en la materia del cuerpo; y la tradicional, que ve a la enfermedad como un proceso que representa una parte de la vida del enfermo y de la propia comunidad.

Peter Wild, es antropólogo, especialista en sistemas de creencias y medicinas ancestrales y terapeuta floral. Desde su experiencia, hace hincapié en que “la principal diferencia es que la medicina alternativa trabaja en la base de las enfermedades, las emociones, y no sólo cuando hay síntomas” y asegura que toda enfermedad se puede remediar con diferentes técnicas. “Todo depende de la percepción que se tiene de ser humano y si considero que el ser humano es una masa de uniones químicas en forma de órganos, entonces es una máquina y se trabaja como tal. Pero cuando hay otra concepción detrás, no sólo se considera lo físico sino que las energías”, agrega.

Esta perspectiva vibracional de la enfermedad considera que el daño no se produce de manera casual en los órganos del cuerpo, sino que depende de un deterioro progresivo de los mismos a causa de emociones reprimidas.

Consciente de ello, los profesionales alópatas gradualmente han recurrido a estas prácticas. Tal es el caso de la Agrupación de Enfermería Holística de Chile, que consciente de la necesidad de la sanación integral del paciente, convocó a 66 enfermeras a lo largo del país para desarrollar esta labor.

“Lo que nosotros vemos es que el cuerpo es la parte densa de estas capas energéticas, la parte que vemos. Pero hay otros niveles energéticos que van tanto hacia fuera como dentro del ser humano y que las enfermedades son una alteración de estos campos vibracionales que tienen relación con las emociones que cada órgano guarda”, señala Jacqueline Wigodski, fundadora de la agrupación, enfermera de la Universidad de Chile y alumna de Escuela Latinoamericana de Medicina Tradicional China (MTCH).

Y aunque quienes practican las técnicas alternativas saben que su función es guiar el tratamiento emocional de las personas, la responsabilidad de sanar depende del paciente. “Muchos de los pacientes se apoderan del terapeuta y sienten que ellos son los responsables de todo, en ese sentido el terapeuta ayuda (…) porque es un canal, uno puede ayudarlo a equilibrar sus energías, a quitarle penas, a que hable un poco más, pero en el fondo lo que se necesita es que el paciente se contacte con su ser humano”, cuenta Wigodski.


Minsal y la práctica médica alternativa

En 1976 en Alma Ata, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en el tapete la discusión sobre la integración de la medicina tradicional y la medicina científica. A partir de ese momento, se han ido generando una serie de experiencias y encuentros con el objetivo de cumplir uno de los postulados fundamentales de esta organización: “la extensión a todos los pueblos de los beneficios de los conocimientos médicos, psicológicos y afines es esencial para alcanzar el más alto grado de salud”.

Gema Cabrera, es psiquiatra, especialista en medicina complementaria y técnicas curativas mapuches. Recuerda que hace muy poco, Chile era el único país en el mundo que no reconocía las técnicas tradicionales como medicina oficial a través de la salud pública. “En 1940 las escuelas de medicina que trabajaran con estas prácticas fueron cerradas, y los actuales profesionales no tuvieron ningún contacto con este tipo de medicina en la formación académica”, recuerda… pero eso hasta ahora.

En el último tiempo, nuestro país ha ido incorporando el interés de la OMS en reconocer y aplicar estas medicinas en consultorios y centros de salud primaria. Actualmente, el Ministerio de Salud está normando la incorporación de cinco terapias a sus programas (Acupuntura, homeopatía, quiropraxia, naturopatía y terapia floral) y, al mismo tiempo, la capacitación de los terapeutas mediante un reglamento para el ejercicio de la práctica médica alternativa publicado en el Diario Oficial en 2005.

“Uno de los requisitos es que el médico derive a esas terapias o que las personas firmen un consentimiento informado de que acepta y quiere tratarse por estas terapias. O sea, la derivación ya no se está haciendo cien por ciento necesaria y eso es muy bueno, porque un diagnóstico alópata que hace un médico no es el mismo diagnóstico que hacemos nosotros, los terapeutas, porque nosotros nos guiamos por emociones”, explica Jacqueline Wigodski.

Pero si bien el Minsal aún se está evaluando la regulación de estas terapias, se están utilizando en centros de salud pública como el Hospital Barros Luco Trudeau en el sector sur de la Región Metropolitana y también en clínicas privadas. Grandes pasos que pueden ayudar en algo a dar respuesta a preguntas de la medicina alópata y a mejorar la deshumanizada relación médico paciente.

 

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