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Después de 8 años y dos mundiales de por medio Chile logró clasificar e instalarse en el mundial de Sudáfrica 2010. Se trató de una campaña exitosa de la mano del entrenador Marcelo Bielsa y donde el seleccionado nacional se ubicó segundo en la clasificación mundialera sudamericana. El optimismo y entusiasmo invadió todos los rincones de nuestro país y nadie quedó ajeno a esta fiesta del fútbol.
Toda esta fiesta mundialera quedó reflejada en los miles de hinchas que a costa de esfuerzo y, por qué no decirlo, a unos años de endeudamiento, viajaron con camas y petacas a Sudáfrica. Fue la fiebre de la emoción y también del consumo, de hecho, las ventas durante el mes de junio se dispararon dejando con cara de felicidad y sacando cuentas alegres a los comerciantes, desde el más pequeño al más grande.
Opina:
Rodrigo Figueroa, sociólogo y académico del departamento de sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. |