Repetición

Composición desde el alma

La música instrumental fue punto de partida y punto de llegada de Catalina Claro, una promisoria concertista de piano especialista en Mozart y compositora de música incidental, música funcional y orquestadora. Catalina Claro fue parte de un proceso de mezclas y fusiones que después de mucho camino recorrido desembocaron en un álbum como Canto por si acaso (2008), con melodía, ritmo, estrofa y estribillo.

Nieta de la escritora Marcela Paz (la creadora de Papelucho), Catalina Claro pertenece a un corpus de autoras que incluye a otras figuras generacionales como Claudia Stern (balada romántica), Rosario Mena (pop electrónico), Francesca Ancarola (canción latinoamericana) y Ángela Acuña (música incidental). Pero en su ruta inicial Catalina Claro se estableció en la música docta, con 16 años de estudio de piano clásico, con conciertos con grupos de cámara y como solista de orquestas, además de una serie de viajes por Latinoamérica, Europa y Asia para estrenar sus composiciones. Pronto se ubicaría fuera de las fronteras nacionales con largas estadas en España.

Para Catalina Claro, las mujeres están mucho más conectadas con lo que sucede, con la tierra, con algo más sutil e incluso espiritual que el hombre. “Creo que hoy en día la mujer es más evolucionada. En ese sentido, la música que hacemos las mujeres es mucho más de la contingencia actual, los hombres han hecho mucho en la música. Mi percepción, es que la música está dando un vuelco y es más femenina, independiente de que haya hombres y mujeres, es más femenina y entra profundamente”, señala la compositora.

Más información en: http:www.catalinaclaro.com

Opina: Catalina Claro, cantante chilena, pianista y compositora.